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La cafetera de goteo, o de filtro, deja caer agua caliente sobre el café molido; el agua lo atraviesa por gravedad, pasa por el filtro y cae en una jarra. No hay presión ni vapor, así que no hace espresso, pero sí un café limpio y aromático, en cantidad y casi sin trabajo. Solo pagas el café y los filtros, y el café en grano o molido de supermercado cuesta bastante menos por kilo que el que viene en cápsulas: con 60 g por litro, un kilo da para unos 16 litros de café.
Cuándo compensa y cuándo no
- Sois dos o más, o tomas varias tazas seguidas. Una jarra de 1,25 litros da para diez de las tazas que cuentan los fabricantes (unos 125 ml cada una), o para cinco o seis tazones.
- Te gusta el café largo, solo o con leche, más suave que un espresso.
- Quieres gastar poco por taza sin renunciar a elegir el café.
- Buscas un resultado repetible sin técnica. Con la dosis y la molienda ajustadas, sale igual cada mañana, y algunos modelos tienen temporizador para encontrarlo hecho.
No es buena elección en estos casos:
- Tu café es un espresso o un cortado. Sin presión no hay espresso: para eso necesitas una cafetera de portafiltro, una superautomática o, como alternativa barata, una de cápsulas.
- Tomas una sola taza al día. Hacer jarra para una taza es desperdiciar café. Los métodos manuales de una taza que explicamos en la guía de pour over (V60, Chemex, Kalita) dan más control con el mismo tipo de café.
- Quieres café recién hecho durante horas. Ninguna placa lo consigue; necesitarás una jarra térmica o un termo.
Qué mirar al comprar
Temperatura del agua: 92-96 °C
Es lo que más se nota en la taza. La referencia de la Specialty Coffee Association (SCA) para el café de filtro está entre 92 y 96 °C en el momento en que el agua toca el café. Si llega más fría, la extracción se queda corta y el café sabe aguado y ácido aunque el grano sea bueno. Muchas cafeteras económicas no indican a qué temperatura trabajan; cuando el fabricante la publica, o la máquina tiene el sello de la SCA, sabes que ese eslabón está cubierto. El porqué lo tienes en la guía de temperatura de extracción.
La ducha: cómo reparte el agua
El agua tiene que mojar todo el lecho de café por igual. Muchas cafeteras sencillas la dejan caer por un único punto central: el café de debajo se sobreextrae y el de los bordes apenas se moja. Las mejores usan un cabezal con varios orificios, o un brazo de salida, que reparte el agua sobre toda la superficie. Se aprecia en las fotos del producto, así que fíjate antes de comprar.
Jarra de cristal con placa o jarra térmica
La jarra de cristal va sobre una placa que mantiene el café caliente, pero lo sigue calentando: con el paso de los minutos se vuelve plano y amargo. Incluso una placa bien regulada, como la de la Moccamaster KBG Select, que lo mantiene a 80-85 °C y se apaga sola a los 40 minutos, está pensada para servir pronto, no para tener café toda la mañana.
La jarra térmica conserva el calor sin fuente de calor. Es la mejor opción si el café se toma a lo largo de una hora o más, o si se prepara para personas que no desayunan a la vez. Tiene dos pegas: no ves cuánto café queda y conviene precalentarla con agua caliente. Si ya tienes una cafetera con placa, pasar el café a un termo en cuanto termina da un resultado parecido.
El sello de la SCA: qué es y quién lo tiene
La SCA, la asociación internacional del café de especialidad, certifica cafeteras domésticas con su programa Certified Home Brewer: somete cada modelo a pruebas según su norma técnica para cafeteras de uso doméstico, que evalúa la calidad de la extracción, la regularidad y el funcionamiento (los criterios detallados solo están al alcance de sus socios). El sello no garantiza que tu café sepa bien, porque eso depende del grano, la molienda y la dosis, pero sí que la máquina no será el eslabón débil.
La certificación es por modelo concreto, no por marca. Moccamaster declara que todas sus cafeteras están certificadas por la SCA y por el ECBC (European Coffee Brewing Centre). Entre los modelos que la SCA ha certificado en los últimos años hay cafeteras de Fellow (Aiden), Zwilling (Enfinigy), Aarke, OXO, Breville (The Luxe Brewer) o Braun (MultiServe Plus). Buena parte de esa lista son versiones para Estados Unidos, así que comprueba que el modelo que compras en España es el mismo que aparece como certificado. No tener sello no convierte a una cafetera en mala, porque muchas marcas no pasan por el proceso; pero si tampoco publican la temperatura, compras a ciegas.
Capacidad: cuenta en tazas de 125 ml
Las «tazas» de las cafeteras de goteo son pequeñas: la jarra de diez tazas de Moccamaster es de 1,25 litros, 125 ml por taza, y un tazón de desayuno lleva el doble. Calcula por litros lo que bebéis de verdad. Si a menudo haces poca cantidad, busca una cafetera con función de media jarra: en la KBG Select, un interruptor ralentiza el paso del agua para que una jarra pequeña se extraiga igual de bien que una llena.
Filtro de papel o permanente
El papel retiene los aceites y las partículas finas y da una taza más limpia y ligera. Además, en el café filtrado con papel apenas queda cafestol, un compuesto del aceite del café que en el café hervido o sin filtrar eleva el colesterol en sangre. Los filtros permanentes, de malla metálica o de nailon, dejan pasar más aceite y algo de poso: más cuerpo y ningún gasto en filtros, a cambio de lavarlos a conciencia cada vez. Si te han dicho que vigiles el colesterol, el papel es la opción prudente; tu médico puede orientarte. Comprueba también qué tamaño de filtro usa la cafetera (la Moccamaster, por ejemplo, usa el n.º 4).
Extras que ayudan y extras que atan
- Temporizador: útil si quieres el café hecho al levantarte, aunque el café molido que pasa la noche en el filtro pierde parte del aroma.
- Molinillo integrado: muele el grano justo antes de preparar, como en la Melitta AromaFresh. Es cómodo, pero añade una pieza que limpiar y te ata a ese molino. Si ya tienes molinillo o piensas comprarlo, mejor una cafetera sin él; tienes criterios en cuándo compensa un molinillo.
- Sistema antigoteo: permite retirar la jarra a mitad de ciclo sin que caiga café en la placa. Conviene limpiarlo, porque si se obstruye el portafiltro puede desbordarse.
- Aviso o programa de descalcificación: lo incluyen algunos modelos, por ejemplo de Melitta, y te ahorra llevar la cuenta.
Modelos de referencia
No es una clasificación, sino puntos de partida descritos con los datos que publican sus fabricantes:
- Moccamaster KBG Select. Fabricada a mano en los Países Bajos, calienta el agua a 92-96 °C, prepara una jarra de 1,25 litros en unos 6 minutos, tiene interruptor de media jarra y una placa a 80-85 °C que se apaga a los 40 minutos. Está aprobada por la SCA y el ECBC y tiene 5 años de garantía. Su precio oficial parte de unos 265 €. Ver precio de la Moccamaster KBG Select en Amazon
- Moccamaster KBGT. La versión con jarra térmica, por unos 275 € de precio oficial. Es la que conviene si el café se toma a lo largo de la mañana.
- Melitta AromaFresh. Goteo con molinillo integrado, para quien quiere café recién molido sin comprar un molinillo aparte. Ver la Melitta AromaFresh en Amazon
- Cecotec Coffee 66 Heat. Una cafetera básica de 950 W con jarra termorresistente de 1,5 litros, función para mantener y recalentar el café y autoapagado. Su ficha no indica la temperatura de extracción ni menciona certificación de la SCA: encaja si mandan el precio y la capacidad, y rinde mejor si sirves el café recién hecho en lugar de recalentarlo. Ver precio de la Cecotec Coffee 66 Heat en Amazon
Si buscas algo económico pero algo más cuidado, prioriza dos cosas: jarra térmica y que el fabricante indique la temperatura o tenga el sello de la SCA. Melitta, por ejemplo, tiene versiones con termo (Therm) y con temporizador (Timer).
Proporciones y molienda: cómo sale una buena jarra
La referencia habitual en café de filtro está entre 55 y 65 g de café por litro de agua; 60 g por litro es un buen punto de partida. Para cambiar la intensidad, ajusta primero la dosis y deja la molienda para corregir el sabor.
| Agua | Tazas de cafetera (125 ml) | Café molido a 60 g por litro |
|---|---|---|
| 0,5 litros | 4 | 30 g |
| 0,75 litros | 6 | 45 g |
| 1 litro | 8 | 60 g |
| 1,25 litros | 10 | 75 g |
Si no tienes báscula, pesa una vez cuánto café te cabe en tu cuchara o medidor y usa ese dato siempre.
Molienda media, más gruesa que la de espresso y más fina que la de prensa francesa; Moccamaster la llama «molido medio para filtro». Si la jarra tarda mucho y el café amarga, muele más grueso; si sale rápido, aguado o ácido, más fino. El café molido para espresso es demasiado fino: frena el paso del agua y puede desbordar el filtro.
- Llena el depósito con agua fría. Si tu agua es muy dura o sabe a cloro, cambiar de agua mejora el sabor y retrasa la cal; lo tienes explicado en qué agua usar para el café.
- Coloca el filtro de papel doblando antes sus costuras y mójalo con agua caliente; tira esa agua. Así evitas el sabor a papel.
- Echa el café, nivélalo con un par de golpecitos para que el agua lo moje por igual y pon en marcha la cafetera. Si preparas poca cantidad y tiene función de media jarra, actívala.
- Al terminar, remueve la jarra antes de servir: lo primero que cae sale más concentrado que lo último.
- Tira el filtro con los posos enseguida y no dejes la jarra en la placa más de lo necesario.
Mantenimiento: jarra, portafiltro y cal
Es de las cafeteras más fáciles de mantener, pero pide algo de atención. Los aceites del café se pegan a la jarra y al portafiltro y se enrancian; la cal se acumula en el calentador, alarga la preparación y baja la temperatura del agua.
| Cuándo | Qué hacer |
|---|---|
| Después de cada uso | Tira el filtro con los posos (húmedo, acaba criando moho), aclara el portafiltro y vacía y aclara la jarra. No dejes café frío dentro durante horas. |
| Cada semana | Lava jarra, tapa y portafiltro con agua caliente y un poco de lavavajillas; para las manchas de aceite del cristal, bicarbonato y agua caliente. Si usas filtro permanente, déjalo unos minutos a remojo en agua caliente con bicarbonato y frótalo con un cepillo suave. |
| Jarra térmica, de vez en cuando | Llénala de agua caliente con un poco de detergente o una pastilla de lavavajillas, déjala actuar alrededor de una hora y aclara bien. Es lo que recomienda Moccamaster. |
| Descalcificación | Moccamaster aconseja hacerlo cada 100 preparaciones o cada paquete de filtros, y más a menudo si el agua es dura. Si tu cafetera tiene aviso o programa de descalcificación, síguelo. |
Antes de meter piezas en el lavavajillas, mira el manual: Moccamaster, por ejemplo, lo desaconseja porque acorta su vida útil.
Para descalcificar, prepara el producto en el depósito según su envase, coloca el portafiltro sin café y la jarra en su sitio y pon en marcha un ciclo; si el producto indica una pausa a mitad, respétala. Después haz dos o tres ciclos solo con agua para aclarar. Usa el descalcificador que indique el fabricante: Moccamaster desaconseja expresamente el vinagre y los descalcificadores «biológicos». En la guía de descalcificación tienes cómo ajustar la frecuencia a la dureza del agua de tu zona.
| Síntoma | Causa probable | Solución |
|---|---|---|
| La jarra tarda más que antes | Cal en el calentador | Descalcifica: suele bastar |
| Café tibio | Cal, o café que lleva rato en la placa | Descalcifica y sirve recién hecho, o pásalo a un termo |
| Aguado o ácido | Poca dosis, molienda gruesa o agua que no llega a la temperatura | Sube a 60 g por litro, muele algo más fino y descarta la cal |
| Amargo o áspero | Molienda muy fina, café recalentado en la placa o jarra con aceite rancio | Muele más grueso, no lo dejes en la placa y lava la jarra |
| El filtro se desborda | Molienda muy fina, exceso de café, filtro mal colocado o antigoteo obstruido | Corrige molienda y dosis, recoloca el filtro y limpia la válvula |
| Sabe a papel | Filtro sin aclarar | Moja el filtro con agua caliente antes de echar el café |
Errores frecuentes
- Comprar por el número de tazas y no por la temperatura. La capacidad sale en todas las fichas; la temperatura, en pocas. Y es lo que más se nota en la taza.
- Hacer una jarra grande para una sola taza y dejarla en la placa. Prepara la cantidad que vas a beber o pásala a un termo.
- Medir a ojo. Unos gramos de más o de menos cambian mucho el resultado; pesa al menos una vez.
- Usar café molido para espresso. Es demasiado fino: amarga y puede desbordar el filtro.
- Descalcificar con vinagre, o no descalcificar. El vinagre deja olor y varios fabricantes lo desaconsejan; no hacerlo alarga la preparación y enfría el café.
Preguntas frecuentes
Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), unos 90 mg en una taza de 200 ml, algo más que un espresso de 60 ml (unos 80 mg). La EFSA considera que hasta 400 mg al día, repartidos, no plantean problemas de seguridad para un adulto sano, y fija en 200 mg al día la referencia durante el embarazo. Si tienes dudas por tu salud, consúltalo con tu médico; más detalles en la guía sobre la cafeína en el café.
El principio es el mismo: agua que atraviesa café molido por gravedad. En el V60 o la Chemex viertes tú el agua y decides la temperatura, el ritmo y la preinfusión; la cafetera de goteo lo automatiza. A cambio de más atención, los métodos manuales permiten afinar cada taza.