El cold brew es café infusionado en agua fría durante muchas horas. Sin calor, la extracción es lenta y distinta: sale una bebida suave, con poco amargor y una acidez que se percibe menos, que se toma fría. No es café caliente enfriado ni café con hielo, sino otra preparación. Y como pasa horas infusionándose y días en la nevera, conviene tratarlo con las precauciones de cualquier alimento perecedero.
Concentrado o listo para beber
| Listo para beber | Concentrado | |
|---|---|---|
| Café por litro de agua | 90-100 g (aprox. 1:10) | 200-250 g (aprox. 1:4 a 1:5) |
| Cómo se sirve | Tal cual o con un poco de hielo | Diluido: 1 parte por 1 o 2 de agua, leche o hielo |
| A favor | No hay que calcular nada al servir | Ocupa menos en la nevera y te deja ajustar la intensidad de cada vaso |
| Ojo con | Con mucho hielo se aguará: sube a 110-125 g por litro (aprox. 1:8) | Sin diluir es muy fuerte y lleva mucha cafeína |
El poso se queda con parte del agua, y más cuanto más café uses: de un concentrado sacarás bastante menos líquido del que echaste. Tenlo en cuenta al elegir el recipiente.
Molienda y tiempo van juntos
- Molienda gruesa, como para prensa francesa: 12-18 horas en la nevera. Es la más fácil de filtrar y la que menos amarga.
- Molienda media, como para goteo: basta con unas 8 horas en la nevera, que es lo que indica Hario para su jarra de cold brew. Filtra peor y se pasa de punto antes.
- Más de 24 horas no aporta nada: aparecen notas a madera, amargor y astringencia.
A temperatura ambiente la extracción va más rápida, pero no lo recomendamos por seguridad; lo explicamos más abajo.
Receta paso a paso (1 litro listo para beber)
- Lava con agua caliente y jabón el tarro o la jarra, la tapa y el colador, y acláralos bien.
- Pon 100 g de café molido grueso en el recipiente.
- Añade 1 litro de agua fría, removiendo para que no queden grumos secos. Si la del grifo sabe a cloro, usa agua filtrada o embotellada de mineralización débil (ver qué agua usar).
- Tapa el recipiente y mételo en la nevera enseguida, entre 12 y 18 horas.
- Filtra en dos pasos: primero por un colador fino, o bajando el émbolo si lo has hecho en una prensa francesa; después, por un filtro de papel de cafetera de goteo. No exprimas el poso: suelta amargor y partículas finas.
- Pásalo a una botella de vidrio limpia, ciérrala y guárdala en la nevera.
Si el filtro de papel se atasca, cámbialo por otro a mitad: los finos lo colmatan. Un paño de algodón fino y limpio también sirve.
Seguridad alimentaria y conservación
El cold brew es poco ácido: en un estudio publicado en Scientific Reports, su pH quedó entre 4,85 y 5,13, parecido al del café caliente. Eso no basta para frenar a las bacterias si el café se contamina, y a diferencia del café caliente nunca pasa por una temperatura que las elimine. En un estudio de la Universidad de Georgia, microorganismos como E. coli, Salmonella o Listeria sobrevivieron entre 9 y 12 días en cold brew contaminado a propósito. Por eso, en Estados Unidos, las pautas para alimentos poco ácidos piden mantenerlo por debajo de 5 °C cuando la preparación dura más de dos horas. En casa, lo prudente es lo mismo:
- Infusiona dentro de la nevera, no en la encimera.
- Usa recipientes, coladores y filtros limpios, y lava el tarro con agua caliente y jabón entre tandas.
- Guárdalo a 5 °C o menos, en un recipiente cerrado.
- Tómalo en una semana como máximo, sea concentrado o listo para beber. Si ya lo has mezclado con leche, en el día.
- Tíralo si huele agrio o a fermentado, si hace burbujas o si ves una película o moho en la superficie.
En laboratorio, con material esterilizado, se ha visto que el cold brew refrigerado se mantiene estable durante semanas y que lo primero que se estropea es el sabor. Una cocina no es un laboratorio: la semana es un margen prudente, y el aroma también se va apagando con los días.
El concentrado sin diluir es muy fuerte. Si estás embarazada o limitas la cafeína por otro motivo, dilúyelo bien y revisa las cantidades de referencia en la guía de cafeína en el café.
Cold brew o café con hielo
Si quieres café frío hoy y no mañana, no necesitas cold brew. Son tres bebidas distintas:
| Cold brew | Café con hielo | Filtro sobre hielo (estilo japonés) | |
|---|---|---|---|
| Cómo se hace | Infusión en frío de 8 a 18 horas | Un expreso, o café de moka, vertido sobre hielo | Pour over que cae directamente sobre hielo |
| Tiempo | De un día para otro | Un par de minutos | 3-4 minutos |
| Sabor | Suave, dulce, poco amargo; menos aromático | El del expreso, más diluido a medida que se funde el hielo | Aromático y fresco, con acidez viva |
| Cuándo | Para tener preparado varios días | En el momento, con cafetera de expreso o moka | En el momento, con V60, Kalita o Chemex |
Para el estilo japonés, usa la receta de pour over y sustituye parte del agua por hielo en la jarra. Por ejemplo, con un V60: 20 g de café molido un punto más fino, 180 g de agua caliente sobre el café y 120 g de hielo en la jarra. El café cae sobre el hielo, se enfría al instante y conserva los aromas.
Sobre la acidez: el cold brew se percibe menos ácido, pero su pH es parecido al del café caliente; lo que cambia es la cantidad total de ácidos extraídos. Si el café te sienta mal al estómago, no des por hecho que el cold brew lo resolverá.
Errores frecuentes
- Moler fino para acelerar: amarga, enturbia y atasca el filtro.
- Dejarlo toda la noche en la encimera.
- Exprimir el poso al filtrar.
- Pasar de 24 horas de infusión.
- Guardarlo en botellas mal lavadas o en el mismo recipiente, con restos de poso.
- Diluir el concentrado a ojo cada vez: apunta tu proporción favorita y repítela.
Qué recipiente y qué café usar
Un tarro grande de cristal y un colador bastan para empezar. La prensa francesa es cómoda porque el émbolo hace el primer filtrado. Las jarras específicas de cold brew llevan un filtro fino integrado y se limpian mejor. Los sistemas de goteo lento, tipo Kyoto, son otra técnica: el agua fría cae gota a gota sobre el café durante horas; dan un perfil distinto, pero son caros y ocupan mucho.
En cuanto al café, los tuestes medios y oscuros dan notas de chocolate y caramelo que encajan muy bien en frío; los claros, un cold brew más afrutado, casi de té. Mejor recién tostado y, si puedes, molido en el momento (ver cuándo compensa un molinillo).
Preguntas frecuentes
Sí. Calienta solo lo que vayas a tomar y sin que llegue a hervir. Saldrá un café caliente suave y poco amargo, distinto del recién hecho.
Depende sobre todo de la proporción y de cuánto lo diluyas. El concentrado tal cual es muy fuerte. Si controlas la cafeína, diluye más y mide lo que tomas.